Primera biofábrica de la industria azucarera

Tabacal Agroindustria recibió el galardón Ciudadanía Empresaria de AmCham. La biofábrica, ubicada en Orán, Salta, tiene como propósito proteger la caña de azúcar de la acción predadora de un insecto nativo.

La Cámara de Comercio de los Estados Unidos de América en la Argentina (AmCham) otorgó anoche el Premio Ciudadanía Empresaria a Tabacal Agroindustria por el desarrollo de la primer biofábrica de la industria azucarera argentina. El caso de éxito presentado por la empresa: “BIOFÁBRICA DE TABACAL: SOSTENIBILIDAD MEDIOAMBIENTAL, SOCIAL Y ECONÓMICA” concursó en la categoría Iniciativa de Sustentabilidad en Procesos en la 17° edición del premio.

La ceremonia de entrega tuvo lugar en el Faena Arts Hotel en la ciudad de Buenos Aires, y contó con la presencia del Embajador de los Estados Unidos en la Argentina, Noah B. Mame. Asistieron 450 invitados, entre funcionarios del gobierno, ejecutivos de empresas y referentes locales e internacionales del ámbito de la RSE.

Tabacal Agroindustria, principal empleador privado agroindustrial de la provincia de Salta, recibió el reconocimiento por el desarrollo de este programa que nació en 2008 con el propósito de proteger la caña de azúcar de la acción predadora del insecto nativo Diatraea Saccharalis, utilizando un método efectivo, natural y no agresivo para el medioambiente. Este insecto es considerado el mayor barrenador de la caña de azúcar y genera importantes pérdidas en el negocio.

En la Biofábrica de Tabacal, ubicada en Orán, se reproduce en laboratorio una pequeña avispa, Cotesia flavipes, que se caracteriza por su especificidad de género, esto significa que sólo ataca a Diatraea y es inocuo para cualquier otro organismo. Este dato no es menor, si se tiene en cuenta que la caña de azúcar es considerada el cultivo agrícola con mayor biodiversidad en el mundo pues, en promedio, unas doscientas especies (de plantas, animales, hongos, insectos y microorganismos) conviven en un cañaveral.

El conocimiento de la biodiversidad es esencial para la Biofábrica porque, a partir de este paradigma, Tabacal puede desarrollar cambios culturales y biológicos; eliminando así la presión de uso de insecticidas en el campo y haciendo eficiente el control de cualquier plaga, a la vez que interactúa con el medioambiente en forma positiva.

Por otro lado, la Biofábrica de Tabacal Agroindustria, en línea con su misión y comprometida con su visión, no sólo completa el modelo de sustentabilidad de la empresa, que contempla los intereses de los distintos stakeholders, sino que ha generado un fuerte impacto desde lo social para la comunidad de Orán

Sobre él se refirió Hugo Rossi, presidente de Tabacal Agroindustria, tras recibir el galardón: “El trabajo cuidadoso y la manipulación delicada que requiere la cría y la reproducción de ambos insectos, tanto predador como parasitoide, implicó una oportunidad laboral para muchas mujeres de la zona, que encontraron en este laboratorio su primer empleo formal. Más de 200 personas de sexo femenino recibieron capacitación por parte de la compañía a lo largo de dos años. Por todo esto, el premio nos enorgullece y nos sigue desafiando a desarrollar negocios sustentables para la región en beneficio de nuestra comunidad, y con la clara misión de proteger el medioambiente.”

En 2011, Tabacal Agroindustria ya había recibido este Premio por la implementación del programa: “Residuos de la fabricación de Azúcar, Alcohol y Energía Eléctrica: de pasivo ambiental a Abonos Orgánicos, un proceso sustentable”, concursando en esa oportunidad en la modalidad Prácticas de Responsabilidad Empresaria (PRSE). Dicho programa consistió en la construcción de 40 piletas para la evaporación de la vinaza (líquido resultante del proceso de destilación de alcohol) con energía solar, que luego es transportada al campo para ferti-riego de los cañaverales.

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