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Montreal, 2 dic (PL) Las pequeñas delegaciones de los países pobres en la Cumbre de Montreal sobre Cambio Climático están hoy en desventaja en las negociaciones ante las naciones industrializadas.
Pese a que cada país tiene derecho a un voto, la complejidad y diversidad técnica de las mesas de negociación representan un inconveniente para la gran mayoría de las naciones participantes que pertenecen al mundo subdesarrollado. En la reunión se negocia la oncena Conferencia de las Partes de la Convención Marco de Naciones Unidas sobre Cambio Climático (COP 11) y de forma simultánea la Primera Conferencia de las partes del Protocolo de Kyoto (COP MOP 1). Aunque en la cita participan entre ocho mil y 10 mil personas, entre ministros, científicos y representantes de organizaciones ambientalistas, solo los países desarrollados, mayores emisores de gases causantes del calentamiento global, son numerosas. Mientras Estados Unidos o la Unión Europea envían a este tipo de reuniones delegaciones de hasta 100 personas, muchas de las del llamado tercer mundo solo pueden mandar uno o dos delegados, razones económicas de por medio. Estas diferencias son reconocidas por representantes de naciones ricas, que tienen la capacidad de poner a trabajar a decenas de especialistas y negociadores durante años. Canadá, anfitriona del encuentro, señaló al respecto que se debería aumentar el financiamiento para facilitar el poder de negociación de las naciones pobres en un problema que los afecta como es el cambio climático. Esto hace que muchos países subdesarrollados se agrupen regionalmente para apoyarse, única forma de seguir las negociaciones. Además está el problema de que los asesores que envía el Banco Mundial son antiguos expertos que pertenecían a países subdesarrolladas, pero que ahora trabajan para ese y otros organismos internacionales por mejores salarios. Fuente: Prensa Latina (México) Diciembre 02, 2005
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