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II Conferencia Internacional sobre Salud Ambiental Infantil. Concluida la II Conferencia Internacional “Ambiente Sanos, Niños Sanos”, se dieron a conocer los primeros lineamientos de la “Declaración de Buenos Aires”. Al igual que la de Bangkok, en 2002, se establecen recomendaciones en el tema.
Con la clausura de la II Conferencia Internacional realizada en Buenos Aires, especialistas de todas partes del mundo, que expusieron avances y trabajos realizados desde la investigación, la educación en salud y ambiente, trazaron un compromiso para la acción que “conoceremos en breve como Declaración de Buenos Aires”, indicó Atilio Savino, Secretario de Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Nación. “Se acordó, entre otros temas, trabajar en la prevención de la contaminación con plaguicidas en niños”, dijo Savino quien sintetizó que “lo evaluado durante estas tres jornadas apunta a fortalecer y continuar las acciones orientadas a la prevención de los efectos adversos del ambiente sobre los niños”. La presentación de estudios médicos sobre intoxicaciones en el hogar, con plomo y plaguicidas en la población infantil, dejan en claro que la prevención constituye una herramienta fundamental para atenuar su incidencia. En ese orden, la Declaración de Buenos Aires recupera lo expuesto en la II Conferencia Internacional y da cuenta del creciente número de afecciones pediátricas y problemas de desarrollo vinculadas a contaminantes como agua, aire, suelo y alimentos, al tráfico, ruido, y radiaciones, vectores de enfermedad y sustancias químicas, así como también Cambio Climático. Los representantes de los países convocados a la II Conferencia Internacional han mostrado preocupación, durante sus exposiciones, por las afecciones provocadas por contaminantes como plomo, en parte eliminado por los combustibles, al igual que el azufre, pero presente en baterías de autos y desechos industriales. Por mercurio, emitido por plantas de cloro álcali y minería artesanal, donde aún se lo emplea. También, tienen su lugar destacado en la lista de contaminantes los plaguicidas. Entre otros puntos, los primeros lineamientos de la Declaración de Buenos Aires distingue la necesidad de promover mediadas destinadas a reducir los riesgos ambientales vinculados con las enfermedades zoonóticas; impulsar la creación y consolidación de redes de Unidades Pediátricas Ambientales, una de las medidas que se ya se están impulsando en Argentina desde el Ministerio de Salud y Ambiente; así como fortalecer las capacidades de los trabajadores de la salud para reconocer y manejar intoxicaciones de niños por plaguicidas y otras sustancias químicas. El manifiesto impulsado y acordado en Buenos Aires, es una continuidad de las declaraciones y acciones de la Declaración de Bangkok (Tailandia) de 2002, lugar donde se realizó la “I Cumbre Internacional”. El documento inspira el compromiso y alienta acciones para promover ambientes sanos. Traduce las principales afecciones ligadas al medio ambiente, incluyendo el asma, infecciones respiratorias, enfermedad diarreica, intoxicaciones, lesiones no-intencionales, dengue y paludismo, entre otras; todas causales de una elevada carga de enfermedad que impacta en el costo social de la salud pública, el bienestar y productividad de los países. La incidencia de la Carga Ambiental sobre la Salud de Niños y Adolescentes ha sido promovida en un estudio por la Organización Mundial de la Salud (OMS), que revela que 1 sobre 3 de las muertes y, aproximadamente, el 26% de la carga de enfermedad entre los menores de 19 años puede ser atribuida a la exposición ambiental. Fuente: SAyDS Noviembre 2005 |