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La temperatura global se elevó 0.6 grados centígrados en promedio en el último siglo, 15 años por delante de lo que se esperaba, de acuerdo con los cálculos de los especialistas hechos hace 20, y los hábitats de todo el mundo sufren ya impactos, los más severos se observan en el Mar del Norte y en el Ecuador, donde se rompieron ya definitivamente las cadenas alimenticias.
Los ejemplos alcanzan ya números alarmantes.
Investigadores de diversas instituciones de todo el mundo reportaron 143 informes independientes sobre mil 473 especies de plantas y animales, que incluyen revisiones donde explican que, debido a lo anterior, muchas sufrirán hambre y tendrán que cambiar de residencia, o morir.
El Panel Intergubernamental del Cambio Climático de las Naciones Unidas, sede de los esfuerzos internacionales para medir y caracterizar las variaciones en las temperaturas del planeta, sus causas y efectos, calcula que, de mantenerse las tendencias actuales, para fin de este siglo (en 2100), la temperatura global se habrá elevado entre 1.4 y 5.8 grados, si no se controlan las cantidades de dióxido de carbono emitidas.
Euan Dunn, director de biología marina en la Royal Society for the Protection of Birds de Reino Unido, explica en un artículo que los cambios en las cadenas alimenticias y sistémicas del Mar del Norte son "espectaculares".
Muchas especies de aves marinas tienen ya graves problemas para alimentarse, debido a la declinación en picada en la población de anguilas de arena, alimento principal de las aves.
A su vez, las anguilas están desapareciendo debido a que el plancton de agua fría, del cual se alimentan, fue reemplazado por plankton que busca el agua caliente.
"Todo ello es muy grave para los demás organismos, y señal de que algunos de estos cambios son demasiado fuertes para mantener el ecosistema tal como lo conocemos", explica el biólogo. El número de ejemplares de anguilas está muy por debajo de lo sostenible.
Decenas de miles de aves marinas—como gaviotas, pagazas y guillemots— no pudieron alimentarse adecuadamente en 2004, y la cadena se alarga a sus predadores.
Alta cocina. En los bosques tropicales de Costa Rica, por otro lado, las temperaturas inusualmente cálidas empujaron a los tucanes, normalmente de tierras bajas, ha invadir refugios a mayor altura, refugio del escasísimo quetzal, en grave peligro de extinción.
Terry Root, ecologista de la Universidad de Stanford en Palo Alto, California, explicó que los quetzales no tienen a dónde ir, ya que anidan en cavidades en los árboles, ahora presas fáciles para que los tucanes se den un festín con los huevos y los polluelos de Quetzal.
Esto tiene un efecto catastrófico sobre las ya menguadas poblaciones de Quetzal, especie emblemática de Centroamérica.
Existen las golondrinas arbóreas, que llegan a las praderas en Estados Unidos a alimentarse 12 días antes de lo que llegaban hace 30 años.
Hector Galbraith, biólogo de la Universidad de Colorado en Boulder, indicó que es muy preocupante, ya que significa un impacto de miles de toneladas de alimento que son consumidos antes, y afecta incluso a aves de la misma especie.
El cambio en los ecosistemas no da por resultado sólo mayor presión ecológica, sino modificaciones en la conducta que pueden modificar las poblaciones. Algunas no sobrevivirán, pues estos retos fuerzan brincos evolutivos en un mundo donde podría no haber lugar para ellos.
Efecto dominó. "La evidencia circunstancial es que miles y miles de individuos de las más diversas especies se mueven en este momento en busca de alimento, aún antes de adaptarse a un nuevo nicho ecológico. En el camino, empujan a su vez a otras especies, lo cual es posible que no podamos detectar si no lo estamos midiendo", explicó Terry Root.
Algunas se mueven rápidamente, otras de forma muy lenta y hay quienes no lo harán en lo absoluto. Esto romperá los delicados y aún no comprendidos equilibrios. No se trata sólo de interacciones cazador-presa, sino también de relaciones cruzadas, oportunistas, parasitarias.
"Estamos viendo cambios que esperábamos en 15 años adelante. Si esto pasa en el mediano y corto plazo, en algunas zonas saldrán de nuestro control", explica Gilbraith.
Los cambios climáticos previos, sin intervención humana, fueron más lentos, y dieron oportunidad a las especies a adaptarse. La evolución consiste precisamente en esa capacidad de adaptarse mejor, evolucionar y sobrevivir, o desaparecer.
"Si una especie necesita un gran espacio para dispersarse en Norteamérica, y en el siguiente ciclo anual se encuentra un enorme estacionamiento, y detrás está una ciudad del tamaño de San Diego, no tendrá opciones adaptativas".
Las especies se han enfrentado a cambios climáticos severos, glaciaciones e incluso extinciones catastróficas, como lo supone la teoría del meteorito que cayó en Yucatán.
Pero estamos hablando de extinciones masivas. Es la ley del todo o nada.
Los seres humanos no sólo desaparecemos especies directamente por cacería, alimentación o aniquilación. Les cambiamos el entorno, y eso no lo habían enfrentado antes, explican los expertos.
"Lo más difícil ahora es hacer entender a la sociedad de este riesgo. Menos de un grado centígrado en un siglo puede parecer poco, pero las señales a nivel planetario son escalofriantes. Los animales se mueven masivamente tratando de encontrar alimento y lugar para reproducirse. Literalmente, nos estamos metiendo en su camino y no sabemos qué puede ocurrir", concluye sombríamente el estudio.
ENTREGAN RECONOCIMIENTO A CONAGUA POR LA INSTALACIÓN DEL SISTEMA DE GESTIÓN DE PROCESOS DE INFRAESTRUCTURA HIDROAGRICOLA
• El sistema transparenta el uso de recursos públicos en las obras de los distritos de temporal tecnificado, en beneficio de 92 mil usuarios de nueve entidades
• La ciudadanía y los usuarios pueden consultar toda la información en la página de Internet de esta dependencia y estar al tanto del avance de los proyectos y la aplicación de recursos públicos
El jurado calificador de la cuarta emisión del Premio Anual de Transparencia 2005, otorgó una Mención Honorífica a la Comisión Nacional del Agua (Conagua) por la implantación de la práctica denominada “El Sistema de Gestión de Procesos de Infraestructura Hidroagrícola: Transparencia en el Uso de Recursos Públicos para el Desarrollo de Distritos de Temporal Tecnificado”.
Este sistema permite simplificar los procesos administrativos en la aplicación de los recursos de obra pública, en beneficio de 92 mil usuarios de los 21 distritos de temporal tecnificado ubicados en 9 estados del país, los cuales cuentan con una superficie de 2.6 millones de hectáreas.
Antes de su implantación, el proceso de administración y desarrollo de la infraestructura, al igual que el informe de avance de obra, se realizaba mediante documentos escritos, lo que implicaba retrasos en la gestión, además de que la información que se otorgaba a la ciudadanía era limitada.
Actualmente, la información en línea y tiempo real está disponible en la página de Internet de la Conagua y ofrece un panorama completo sobre los aspectos de programación, presupuestación, contratación, seguimiento y cierre de inversiones de obra pública, dando transparencia absoluta al manejo y destino de las inversiones.
Luego de recibir el reconocimiento de este certamen, organizado conjuntamente por la Secretaría de la Función Publica (SFP) y el Instituto Nacional de Administración Pública (INAP), el Subdirector General de Infraestructura Hidroagrícola, César O. Ramos Valdés, destacó que la instalación del sistema de gestión da plena garantía a los usuarios de los distritos de temporal de que los recursos para obra pública se ejecutan con transparencia en los diversos proyectos que se tienen en marcha.
Otra ventaja es que la información generada en el sistema, es la misma que se utiliza para la toma de decisiones institucionales y puede ser consultada y verificada simultáneamente por la ciudadanía y los usuarios.
Los distritos de temporal tecnificado se ubican en los estados de Tamaulipas, Veracruz, San Luis Potosí, Tabasco, Campeche, Yucatán, Quintana Roo, Chiapas y Nayarit. En toda esta región del trópico húmedo del país que abarca la franja del Golfo de México y el sureste del territorio. La región se caracteriza por sus altas precipitaciones e inundaciones, que limitan el desarrollo agrícola y pecuario.
Para atender dicha problemática, se realizan obras de drenaje, construcción de caminos, rehabilitación y conservación de infraestructura hidroagrícola, manejo y preservación de suelos y asesoría técnica, entre otras actividades, que contribuyen a la productividad de estas áreas.
Durante la entrega de los premios, el Secretario de la Función Pública, Eduardo Romero Ramos, destacó que este reconocimiento constituye una de las acciones conjuntas de la SFP y el INAP, que se van acreditando públicamente, y significa además un estímulo a la iniciativa y participación de los servidores públicos en el ámbito nacional.
Es también una demostración de que en los nuevos tiempos de México lo público no es exclusividad del Estado, sino espacio de congruencia, interacción y debate con los actores sociales, quienes junto con sus organizaciones están tomando cada día un lugar de gran relevancia en las acciones y proyectos gubernamentales de beneficio colectivo.
En este contexto, se puso de manifiesto que el manejo digital de las operaciones gubernamentales garantiza la adecuada publicidad del enorme capital informativo generado en el accionar de las instituciones públicas.
A su vez, el Presidente del Consejo Directivo del INAP, Alejandro Carrillo Castro, reconoció el esfuerzo y la dedicación de todas las instituciones y servidores públicos participantes en el Premio Anual de Transparencia 2005, ya que con ello contribuyen a enfrentar los retos actuales que plantea el desarrollo del país.
FIRMAN SEMARNAT y GDF UN CONVENIO EN BENEFICIO DEL SUELO DE CONSERVACIÓN DE LA CIUDAD DE MÉXICO
• Acuerdan sus titulares emprender acciones conjuntas para planificar programas de rescate ambiental • El propósito es unir esfuerzos para detener la degradación del suelo en la Ciudad de México: José Luis Luege Tamargo • Los recursos federales se sumarán a los destinados por el GDF en beneficio de siete delegaciones capitalinas con vocación rural, afirma el Ejecutivo local, Alejandro Encinas Rodríguez
Con el propósito de instrumentar acciones conjuntas y sumar esfuerzos en favor de la conservación del suelo y el entorno de la Ciudad de México, el Secretario de Medio Ambiente y Recursos Naturales, Ing. José Luis Luege Tamargo, y el Jefe de Gobierno del Distrito Federal, Alejandro Encinas Rodríguez, firmaron hoy un convenio, a través del cual el Gobierno Federal transferirá al capitalino recursos y el control de dos programas federales.
Durante la ceremonia, celebrada en el Palacio de Minería, acordaron que los mecanismos de Recuperación del Suelo de Conservación en el Distrito Federal y de Restauración de Suelo y Agua de la Zona Sujeta a Conservación Ecológica de Xochimilco, serán operados por las autoridades ambientales del DF.
Asimismo, el Gobierno Federal canalizará recursos por 94.8 millones de pesos, contemplados en el Presupuesto de Egresos de la Federación 2005, al Gobierno de la Ciudad de México, mismos que serán ejercidos directamente por las delegaciones que cuentan con suelo de conservación y vocación rural.
Al destacar la importancia del Convenio, el titular de la Semarnat mencionó que la destrucción de las reservas ecológicas significa invadir las áreas de recarga de los acuíferos, lo que implica perder agua; es decir, dejar sin futuro a las nuevas generaciones y estar en contra de nuestra Ciudad.
Señaló que el acuerdo busca unir esfuerzos para detener la degradación del suelo en la capital del país y revertir, en la medida de lo posible, “la destrucción que se ha dado como consecuencia de un crecimiento poblacional explosivo a lo largo de muchos años y sin un control adecuado”.
José Luis Luege Tamargo propuso a Alejandro Encinas Rodríguez y a las autoridades ambientales del Distrito Federal, que los proyectos que se lleven a cabo tengan como objetivos principales: frenar definitivamente la invasión hormiga de las áreas de reserva ecológica; recuperar de manera inmediata los predios que todavía no han sido consolidados y reforzar los límites del área de reserva ecológica establecidos desde 1989.
Asimismo, promover de manera conjunta todas las acciones judiciales contra los responsables de la ocupación a las áreas protegidas y llevar a cabo todos los proyectos alternativos, con fondos federales y del Distrito Federal, orientados al ecoturismo, la reforestación, la vigilancia de bosques y el pago por servicios ambientales.
Ante el Director General de Gestión Forestal y de Suelos de la Semarnat, Francisco García García; la Secretaria del Medio Ambiente local, Claudia Sheinbaum Pardo; los jefes delegacionales de Cuajimalpa, Álvaro Obregón, Magdalena Contreras, Tlalpan, Xochimilco, Tláhuac y Milpa Alta; así como legisladores federales y del DF, ambos funcionarios coincidieron en que es necesario instrumentar acciones conjuntas y coordinar esfuerzos en los tres niveles de gobierno, para planificar los programas de rescate del suelo y conservación en la capital del país, como un asunto de suma importancia.
En este sentido, Encinas Rodríguez apuntó que estos recursos serán adicionales a los 567 millones de pesos que el Gobierno del Distrito Federal ha destinado para reforzar los programas de conservación de recursos naturales y de desarrollo rural implementados en las siete delegaciones rurales de la Ciudad de México, en beneficio de 98 mil productores.
Estas acciones conjuntas, subrayó el Ejecutivo local, son también en beneficio de todos los habitantes de la Ciudad de México a través de los servicios ambientales que proporcionan los bosques y en general los recursos naturales de la zona rural del Distrito Federal.
Los beneficios ambientales, agregó, se traducen en una mayor infiltración del agua al acuífero capitalino, una regulación y mejoramiento de la calidad del aire, conservación de la flora y fauna silvestres en beneficio de especies, como el Conejo Teporingo o el Aguila Mexicana, entre otras.
Destacó que en materia ambiental el gobierno capitalino ha logrado, entre otros puntos, reforestar 5 mil 508 hectáreas con 26.7 millones de árboles, reestablecer 653 hectáreas de plantaciones agroforestales, entre otros. Además, adelantó, próximamente se establecerán reservas ecológicas comunitarias, que contarán con la participación de ejidatarios y comuneros.
Fuente: Crónica (México) Agosto 16, 2005 |